TRADICION IRLANDESA EN URUGUAY

«San Patricio nació hacia el año 390, probablemente en la costa oeste de Britania. Piratas irlandeses saqueaban las bien aprovisionadas villas romanas y, en una de esas correrías, Patricio, que tenía cerca de dieciséis años, fue raptado y llevado a Irlanda.

Patricio habría crecido en el seno de una familia cristiana, su padre era diácono y su abuelo había sido sacerdote. En Irlanda fue vendido como esclavo y tenía que apacentar rebaños. Allí comenzó a arrepentirse de su anterior indiferencia espiritual, a pensar en Dios y a crecer muchísimo en su vida interior.

Después de seis años escapó y volvió a su casa. En Britania pasó bastante tiempo. Primero estuvo un poco con su familia; después se preparó para ser ordenado diácono y luego sacerdote. Entonces estudió profundamente la Biblia, que en sus escritos demuestra conocer y meditar muy bien. Durante este período de su vida hizo un viaje a la Galia; esta visita no fue larga: su formación eclesiástica la tuvo en su patria.

Mientras él estuvo en Galia, en Britania tomó forma el proyecto de elevar a Patricio al episcopado: un amigo hizo gestiones para hacerlo nombrar obispo de los cristianos de Irlanda. Parece que Patricio más bien se inclinaba a escuchar a quienes lo disuadían de aceptar, por el temor a la barbarie de los irlandeses y por su propia falta de ilustración. Pero Patricio sintió que Dios lo llamaba para este ministerio.

Aunque él tuvo a su cuidado, como obispo, a sus fieles cristianos, sin embargo su principal apostolado fue la conversión de los paganos al cristianismo. Fue a los lugares más apartados, para bautizar y predicar el Evangelio. Hacía lo que solía hacer cualquier obispo de esas épocas, en tierra de misión: predicaba, bautizaba, celebraba la Eucaristía, confirmaba, ordenaba clérigos e instituía religiosos y religiosas. Esta fructífera tarea no estuvo libre de insultos y de temor por cautiverios y pillajes.

Un ejemplo de esto fue lo que ocurrió con Corótico. Este jefe británico, aunque era cristiano de nombre, hizo un saqueo en Irlanda, durante el cual muchos nuevos conversos fueron masacrados; otros, raptados y luego vendidos. Este hecho motivó la Carta a los soldados de Corótico. Esto es, fundamentalmente, lo que sabemos sobre el Santo, quien murió hacia el año 460.»

Por el Dr. Raúl Lavalle Director del Insituto de Estudios Grecolatinos de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA)

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